Tuve ese capricho que me ataca a mediados de marzo. Mediados de marzo exige constantes y sonantes actualizaciones de blog. Entonces (cobardemente) empecé a visitar esos espacios digitales salvadores del cortar-pegar cibernético (a los tontos de este lado del olvido, rebelión y herramienta nos sirven de salvavidas). Porque sabemos que no es nada fácil andar descuerándose, ni siquiera digitalmente, y decir que uno no tiene la más pálida idea de lo que quiere contar (hombrecillos y mujercillas más exigentes que nosotros dicen que no sabemos ni quiénes somos, ni adónde vamos)
Pero nosotros no pensamos exigirnos tanto.
Sólo podemos decir que “Ideas del Sol” se está moviendo… y este movimiento nos ha llevado a intercambiar ideas y actividades con el Noticiero Popular, el mundo desde abajito, la peña de reojo, la biblioteca popular “mirador de estrellas”, la gente de Martín Fierro de
El “Comercio Justo” es la excusa comercial que los compañeros de
Y el universo, desgarrador, nos dice que lo único existente es el movimiento… pero ¿qué movimiento? Un movimiento a tontas y a locas, un movimiento organizado desde las bases, un movimiento de vanguardia… ¿qué movimiento? Entretanto, la nave espacial de nombre “Planeta Tierra” sigue en movimiento, siempre en expansión: constante. Y este mismo universo que no nos deja respiro parece pergeñado por un espíritu kapitalista… de esos que no te permiten ni mandarte al baño para descargar la vejiga porque, el trabajo, es una obligación irrenunciable. (Un trabajo de movimientos, claro está)
Pero un día de estos me rebelo… un día de estos me le voy a plantar de frente al universo y le voy a decir: “yo de acá no me muevo”. Y entonces, en ese momento, vamos a ver quién tiene más convicciones…
(foto tomada de aquí mismo)
